Frejoles negros con arroz blanco

La receta de hoy día es la de los clásicos frejoles negros. Aunque es más común el consumo de los frejoles rojos en las comidas caseras, el descubrimiento de los frejoles negro como rica fuente de proteína le aportará a este plato una dosis de energía a tu familia. Los frejoles negros son una legumbre de origen peruano que ha llegado ha convertirse en uno de los ingredientes principales de las comidas en Latinoamérica.

Uno de los grupos que han adoptado como “clásico” este platillo son los vegetarianos por su alto contenido nutricional. En cuanto a calorías su aporte como alimento es alto, una sola taza de frejoles puede aportar 140 calorías, es por eso que se emplea en la dieta también de deportistas de alto rendimiento que tienen que ganar peso o aumentar la masa muscular. El aporte energético de cada dosis balanceado con ejercicio diario puede mantener a cualquier persona en forma.

Su valor proteico es el que lo vuelve el alimento por excelencia para los vegetarianos, debido a que no pueden recurrir a las carnes para obtener este valor nutricional, lo pueden encontrar en estas legumbres. Una de las grandes diferencias con la carne es su bajo contenido de grasa y colesterol que resulta muy saludable.

La diferencia de estas legumbres con las de su familia es el gran aporte de antioxidantes que ninguna otra. Es por eso que su consumo ha sido recomendado por médicos como aporte nutricional para prevenir el cáncer por su facultad de eliminar radicales libres. Se recomienda su consumo una vez por semana, no solo en una dieta vegetariana sino que en la de todas las personas para mantener una dieta balanceada.

Entre sus grandes aportes a nuestra salud esta su facilidad para equilibrar los niveles de colesterol, por su gran aporte de fibra estas legumbres también han sido incluidas en la dieta de los diabéticos y con personas con metabolismo de glucosa irregulares. Además de ayuda a las personas para su digestión y salud de su colon.

Pero sus aportes a la salud de quien lo consume no solo se limitan al sistema digestivo sino que, su gran aporte nutricional previene la anemia por su alto contenido de hierro. Desintoxica además por su alto contenido de molibdeno que se encarga de eliminar el sulfito que aparece en una variedad de alimentos.

Estas propiedades ya han hecho que se desee incluir estas legumbres en su dieta, es por eso que detallaremos a continuación una de las formas más sencillas de prepararlas en casa. EL platillo de frejoles con arroz es sin duda, uno de los platos más populares de la cultura latinoamericana, sobre todo en países como Ecuador y Brasil, países en donde se considera el platillo base.

Si usted desea este platillo puede ser el principal en su almuerzo o usarse como un platillo de acompañamiento, para unas chuletas o un bistec. Para empezar el ingrediente principal son los frejoles negros  que pueden comprarse a granel o enlatados, si el platillo es para su familia es decir entre 4 o 6 personas se necesita entre ¾ y un kilo de las legumbres.

Para sazonar y darle sabor a este platillo se va a necesitar 2 cucharaditas de aceite de oliva,  una cebolla mediana cortada de preferencia en cubitos,  1 pimiento rojo sin semillas de igual forma cortado en cubitos, una cucharada de pasta de tomate puede ser preparada en casa o de sobre, 2 cucharadas de vinagre, un poco de orégano una hoja de laurel y por supuesto sal y pimienta al gusto.

Para la guarnición se usará arroz, con dos tazas se dará abasto para los 4 o 6 platillos. Se recomienda granearlo con ajo, aceite y cebolla para que tenga sabor. Agregarle el pimienta de olor para añadirle un toque más de sabor.

El secreto para darle sabor a los frejoles es ponerlos a cocer en caldo de pollo, esto hará que cosa más rápido la legumbre además de darle un sabor especial que se impregna en la cocción. Luego de tener la legumbre cocida hay que preparar el guiso. Para ello hay que sofreír a fuego lento la cebolla, se recomienda primero calentar el sartén con el aceite para que no se arrebate.

Se le agrega a la fritura los cortes de pimiento y se fríen con la cebolla entre 4 a 5 minutos. Para darle mayor gusto se le agrega ajo molido que puede freírse con la anterior mezcla uno o dos minutos.  Una vez que este compacta la base del guiso agregue los frejoles con la pasta de tomate, el vinagre y el orégano. Se debe dejar mezclar bien los ingredientes a fuego moderado para evitar que se arrebate y logre compactarse la salsa con las legumbres.

Normalmente el guiso queda listo luego de 15 minutos, retire las hojas de laurel pues pueden hacer que si se conservan por mucho tiempo en el guiso se impregne un sabor fuerte que puede resultar desagradable. Luego de eso hay que terminar de sazonar con sal y pimienta al gusto.

Con el guiso listo y la guarnición puede servirse en los platos. En algunos países se disfruta este platillo con algunos toques de limón. Se recomienda comer el platillo caliente pues las legumbres frías pueden producir malestar estomacal.

Luego solo queda disfrutar del platillo y todas sus propiedades nutricionales, Recuerde que se recomienda comerlo con por lo menos una vez a la semana para que aporte a la dieta y se logre un equilibrio tanto en la sangre como en el sistema digestivo.

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