Quinoa: propiedades y beneficios de este superalimento

La quinoa es un pseudocereal perteneciente a la familia de la remolacha y las espinacas, tiene unas características que la hacen particularmente especial, al punto de que la ONU la ha llegado a considerar como un superalimento.
Gracias a la multiplicidad de propiedades y beneficios que aporta, la quinoa ha adquirido gran protagonismo en los últimos años y su consumo se hace cada vez mayor. Aunque resulte algo novedoso, la verdad es que desde hace más de cinco mil años se cultivaba en las regiones andinas.
Hoy por hoy, cada vez son más los supermercados que han incorporado a sus estantes la quinoa, de modo que ya no es necesario ir obligatoriamente al herbolario para poder conseguirla.
¿Por qué la Quinoa es un superalimento?
El rasgo principal de este pseudocereal es que es el único alimento de origen vegetal que, según se ha comprobado, reúne en su composición todos los aminoácidos esenciales, vitaminas y oligoelementos.
Entre sus propiedades, destaca la elevada cantidad de hidratos de carbono, proteínas y fibra, lo que la convierte en un alimento idóneo para deportistas y personas de alimentación vegetariana.
Sin embargo, quienes piensan que es un alimento exclusivo para vegetarianos están equivocados, pues, en general, es una buena fuente de calcio, manganeso y magnesio. Asimismo, al ser rica en ácidos grasos Omega 3 y 6, previene las enfermedades cardíacas y tiene propiedades antiinflamatorias. Más aun, es ideal para las personas que teniendo altos niveles de colesterol, desean reducirlo de forma natural. De hecho, también supone una alternativa para quienes padecen de sobrepeso. Además, resulta importante para los procesos de crecimiento y reparación celular. Por otra parte, su contenido en vitamina E hace que actúe como antioxidante natural. Por si fuese poco, a diferencia de otros cereales y semillas, la quinoa no contiene gluten, por lo que es totalmente apta para celíacos y alérgicos al trigo.
¿Dónde se produce?
Bolivia, Perú y Estados Unidos son los principales productores de quinoa. No obstante, tal como lo corroboran datos recientes de la FAO, su cultivo está en franco proceso de expansión y en la actualidad se lleva a cabo en más de setenta países, entre los cuales se cuentan Dinamarca, Francia, Holanda, Inglaterra, Italia y Suecia. También se está desarrollando en India y Kenia.
Sin duda, es su capacidad de adaptación a los diferentes ambientes ecológicos y climáticos lo que hace que el cultivo de quinoa sea relativamente sencillo. Un informe de la ONU asegura que este alimento podría tomar un lugar relevante en la lucha por la seguridad alimentaria mundial.
¿Cuántos tipos de Quinoa existen?
De acuerdo con su aspecto y según sus propiedades es posible diferenciar tres tipos de quinoa. La quinoa blanca, la más conocida y fácil de hallar, tiene un sabor suave similar al de la nuez, es la más rica en proteínas y la que contiene menos carbohidratos. En cambio, la quinoa roja es la que aporta más hidratos de carbono, aunque conserva un sabor muy parecido al de la anterior. Por su parte, la quinoa negra tiene un sabor más marcado, es una combinación entre la espinaca y la quina blanca, tiene un alto contenido en litio, un mineral con propiedades estabilizadoras del humor y que ayuda a combatir el estrés.
¿Cómo cocinarla?
La quinoa ofrece diversas posibilidades a la hora de pensar en platos. La ensalada y la chaufa de quinoa son dos preparaciones infaltables. Otra buena elección puede ser simplemente acompañar la carne o el pescado con quinoa; incluso una galleta de quinoa puede ser un postre sensacional. De cualquier modo, antes de cocer es importante el lavado de la semilla para evitar las saponinas, un compuesto que –aunque no es perjudicial– deriva en una espuma que puede darle un sabor algo amargo.
Otra posibilidad consiste en añadirla a la sopa o tostarla como un cereal. Esta última opción se utiliza en la elaboración de pastas y harina para pan. Inagotables parecen sus posibilidades de consumo, incluso fermentada se utiliza para hacer cerveza o chicha.
A diferencia de muchos otros alimentos, no hay una frecuencia recomendada para ingerir quinoa. Los especialistas únicamente sugieren no incluirla en las cenas si se está llevando una dieta para el control del peso.