SACHA INCHI Y SU ACEITE MILAGROSO

El imperio Inca demostró ser uno de los más pujantes en su época. Además de las impresionantes estructuras que se han encontrado como huella imborrable de su paso por este mundo, los Incas dejaron fe de varios “súper alimentos” que utilizaban para nutrir a su pueblo. Entre los alimentos con propiedades beneficiosas que los Incas consumían, se encuentra el Sacha Inchi, conocido también como maní inca.
¿Qué es el sacha inchi?
Los incas sabían bien los beneficios que esta semilla les proporcionaba hace 3.000 años. Se han encontrado inscripciones en las tumbas incas sobre la planta. Los guerreros incas extraían el óleo de los frutos del Sacha Inchi y lo consumían en sus preparaciones gastronómicas.
Particularmente enriquecido en grasas buenas (14 gramos por onza), proteínas (nueve gramos por onza), ácidos grasos insaturados (linóleo, linolénico) y vitaminas A y E. El sacha inchi era un importante alimento esencial de la dieta Inca y actualmente está tomando fuerza como un súper alimento que contiene grandes bondades para la salud.
Esta planta llego a olvidarse hasta que quisieron estudiar las propiedades de su aceite para generar biocombustibles, lo que derivó en un estudio de los componentes del extracto y comenzaron a darse cuenta de los grandes beneficios que podía aportar el olvidado alimento inca.
La planta es muy fácil de mantener y responde bien ante muy variados climas, aunque siendo una especie proveniente del trópico, el clima cálido es el que mejor le va. Su duración es muy alta y puede ser cuidada y disfrutada por generaciones.
Toda la planta es aprovechable: tronco, hojas y frutos. Además es una planta perenne, por lo que durante todo el año está regalándonos sus nutritivos frutos.
PROPIEDADES DEL SACHA INCHI
Entre las propiedades beneficiosas de esta milenaria planta se encuentran:
– Huesos más fuertes: El omega 3 que se encuentra tan abundantemente en esta “nuez”, promueve la absorción del calcio por lo que la densidad ósea se verá incrementada gracias al consumo de sacha inchi.
– Cuerpos más delgados: Recientemente se descubrió que las hojas de esta planta preparadas como infusión y tomadas de forma frecuente, logran ayudar en la pérdida de peso.
– Un cerebro en forma: También el omega 3 es responsable de aportar salud al cerebro. Algunas investigaciones han demostrado que una deficiencia de omega-3 puede desencadenar en enfermedad mental, depresión y en la falta de claridad de pensamiento.
– Fertilidad: Los antiguos Incas aseguraban que el consumo de esta milagrosa planta puede mejorar la fertilidad femenina y regular el ambiente uterino.
– Fuente de juventud: Sacha inchi ayuda a combatir la proliferación de radicales libres que participan directamente en el deterioro de las células. Agregar esta planta al consumo cotidiano puede tornarse en una fuente de juventud importante y necesaria.
ACEITE DE SACHA INCHI
Si bien el fruto del sacha inchi puede ser consumido luego de ser descascarado y tostado, tal y como lo haríamos con otros frutos secos, es en el aceite extraído de sus semillas en donde se encuentran las mayores concentraciones de los nutrientes dispuestos en la planta.
El método más adecuado para la obtención del aceite es el conocido como “prensado den frio” en el que se someten las semillas a una presión mecánica que permite la extracción del aceite, para luego ser filtrado y embotellado en su más puro estado.
El color del aceite es de un amarillo claro transparente, con olor característico a frijol. Es la competencia del aceite de oliva en la mesa, aunque las concentraciones de omega en el sacha inchi son muy superiores a las del olivo.
El aceite además de ser comercializado embotellado como un aceite de mesa común, también se encapsula para ser vendido como una fuente rica en omega, con concentraciones de este oligoelemento en dosis mucho más altas que el famoso aceite de pescado.
En el área de la cosmética, el aceite de sacha inchi está siendo cada vez más preciado por sus propiedades regenerativas y sus excelentes resultados en todo tipo de pieles.
Es increíble que después de tantos miles de años, aun podamos vernos beneficiados con la sapiencia de los habitantes del imperio Inca. Podemos creer que lo que sabemos sobre los Incas y su cultura es solo la punta del iceberg de la riqueza que se puede encontrar en esta avanzada civilización, quienes con las herramientas más rudimentarias y sumidos en medio de una vasta naturaleza, lograron dejar su huella en este mundo y aún se encuentran vigentes muchas de sus enseñanzas.